El mal ejemplo de Atucha II

Violencia organizada, una deuda pendiente

VIOLENCIA ORGANIZADA, UNA DEUDA PENDIENTE

(Una realidad que se repite) 

x José Terenzio, en Tribuna de Periodistas 

La reunión espontánea de cientos y hasta miles de personas, luego del partido del seleccionado de fútbol de la AFA contra su similar del reino de Holanda, debió habernos hecho pensar, prevenir, los desagradables e innecesarios incidentes de violencia que se vivieron el domingo luego del partido final de la Copa Mundial Brasil 2014; Parece que nos estamos acostumbrando a esto;

 

Hace un poco 10 años tuvimos la oportunidad de entrevistar, informalmente, al quiosquero de Av. Corrientes casi Cerrito, el que se estaba llendo del lugar, vendía la parada, había sido saqueado en 2001, y luego de nuevo, y luego por un torneo que ganó Boca Juniors… “esto no se arregla más” nos resumió el pobre hombre. Nos quedamos pensando si era el tema de los saqueos e incidentes o nuestro país el que no ser arreglaba mas…

 

No es nada nuevo lo que nos pasa, no hay que ser muy ingenioso tampoco, para darse cuenta que vivimos un país en donde no solamente han dejado de funcionar las instituciones más elementales, sino, que las existentes toleran o fomentan deliberadamente a grupos que se escudan detrás del fenómeno del festejo popular;

Son los mismos (dirigentes o funcionarios, o punteros) que se estuvieron quejando porque la policía contuvo (tarde, lento, mínimamente) los cada vez mas cotidianos cortes por huelgas, suspensiones, despidos, esto es, el reclamo social que va incrementándose  a medida que se expande el parate económico a lo largo y ancho del país; Las instituciones, sus responsables de carne y hueso, no pueden permanecer inmóviles, tolerantes, impávidas, ante la barbarie que, repetidamente y sin solución de continuidad, se apodera de todos y cada uno de los festejos, reuniones, manifestaciones, ponga el lector la palabra que quiera;

 

¿Ejemplos? Redundan los ejemplos, no son necesarios, son siempre, en mayor o menor medida, los hechos de violencia, provocados, organizados, por bandas delictivas por un lado, chorros “free lance” por otro, y por supuesto las barras bravas fomentadas hoy más que nunca desde lo político y lo económico, liberadas al accionar, mientras que a la justicia y las fuerzas policiales se les ata las manos con reglamentaciones y directivas que llevan hasta el paroxismo el relato “abolicionista” logrando una acción por omisión de los violentos, quienes terminan, siempre, robándose también la fiesta.

 

 

NO HAY PREVENCIÓN, PORQUE NO HAY INTELIGENCIA

 

Para el abolicionismo penal, ideología pos marxista anacrónica y periférica, los generadores de violencia son los policías, y no los ladrones; También son los “burgueses” (como les gusta repetir a los engendros juveniles de Cristina) Para los actuales funcionarios la violencia la ejercen los policías y los que tienen plata;

Habría que preguntarle a las 50 o 70 mil personas normales (léase chicos, jovenes, mayores, mujeres) que querían festejar la actuación del seleccionado, y como siempre, le robaron la alegría con balas de goma y gases lacrimógenos, dado que como pasa siempre (repetimos, siempre) hay grupos de delicuentes que no tienen mejor idea que salir a robar indiscriminadamente, son los mismos que roban y esconden las cosas en aguantaderos o en los mismos clubes, muchos son barras bravas (delincuentes disfrazados de hinchas) y otros son simples rateros o pungas; Tal es el descalabro, que las cámaras de seguridad le juegan en contra a los desorganizados policías, no solo no impiden el desorden, además no impiden los saqueos, no impiden el robo a un teatro, no logran reconocer quien está implicado y quien no… claro, terminan “handeados” y detienen a cualquiera, tres horas después, demostrando que son una armada bracaleone, unos inútiles formados para serlo cada día más, seguirán quejándose (por lo bajo) que les atan las manos, sí, sus jefes inmediatos, cenando con los punteros y con los mismos jefes barriales de muchos que van a hacer los desmamnes;

Es muy difícil cuando se negocia con el diablo, siempre se sale perdiendo….

 

LA DÉCADA ROBADA

 

En la “década robada” no se puede hacer inteligencia interior, solamente, hay que esperar que a uno lo maten, lo roben, lo desvalijen, como a los dos periodistas –uno fotógrafo- que fueron asaltados en los hechos dominicales, por el solo intento de sacar fotos, lo mismo que las amenazas de muerte que sufieron los que miraban como durante casi una hora se desbajilaba un bar de la calle Cerrito entre Lavalle y Tucumán. No entran, roban, y se van; No, entran se quedan 2 horas, salen se ríen, se sacan fotos… todo a 20 metros del obelisco; Al lado del bar hay una dependencia de la Federal, porque es un edificio del Poder Judicial de la Nación; Toman lo robado en la misma vereda… ¿los policías los habran visto, a 2 metros? Ha, cierto, desde el infierno de la política algún diablo les ordeno que no pueden salir a la calle… aunque esten violando a una mujer, tienen orden de no salir… Esta es la argentina que vivimos;

 

No es nada raro, en realidad, hace años que vemos que estas cosas nos pasan por encima de nuestras vidas; Uno ve las caras, rompen ladrillos para hacer piedras; En las mochilas llevan el arsenal para tumultos (también están preparados, no vayan a creer) Uno ve esas caras en las canchas, en los clubes, son las mismas caras de los pungas del subte y del tren, todo ocurre bajo la perversa complicidad dirigencial, que hace la “vista gorda”… como propuso alguna vez en un reportaje el mal designado Ministro de la Corte Dr. Raúl Eugenio Zaffaroni, quien en un reportaje no tuvo mejor idea que reconocer que “para que meter a un chorrito preso”… esa es la realidad que se observa en la Argentina de hoy, tolerancia hacia el delito, una maraña de reglamentaciones absurdas y basadas en falsas lógicas que solo se sustentan en ideologías extrañas a nuestro pensamiento, fomentadas desde el poder a fin de recortar el accionar de las fuerzas del orden, que buscan solapadamente, en otro orden, el freno en cualquier investigación relativa a las actividades de corrupción gubernamental, en la que sí, ahí si somos campeones del mundo, campeones del mundo de la corrupción.

 

Es la ideología refrendatoria de la turba, de la multitud, manejada y manejable, que transforma a las normas mínimas de convicencia y honradez en cosas vetustas y desechabes, al derecho, a lo justo, en cosas que supuestamente son “anacrónicas”;

 

Mal pensado, muchachos, ahí estaba la gente mas humilde de la sociedad, la que votó en contra de este modelo de permisión, la que quiere seguridad en los barrios pobres, cámaras y orden;

 

En los dias susesivos se discutirá si fueron “hechos aislados” o “grupos organizados” o si es la “naturaleza argentina” y un montón de pavadas más, que tendremos que soportar, agobiados, dicha maraña de explicaciones (innecesarias) de parte de sociólogos, psicólogos, notables juristas y abogados que quieren sus 3 segundos televisivos, y hasta hipócritas ex comisarios a los que no se les cae la cara de vergüenza, porque la tienen de piedra.

Así es el agobio cotiadiano de los argentinos, incrementado por los medios de comunicación, no me cabe la menor duda.

 

Señores, no hay caballo verde.

 

Como dijo cierto filósofo: Argentinos, a las cosas…

Facebook

Queridos amigos blogueros.

Quiero decirles que he decidido hace una semana, borrar mi cuenta de el sitio Facebook, por varios motivos, en especial, el manejo desconsiderado que estuve viendo de parte de muchos en el mismo, y también por el bajísimo nivel intelectual de algunos, ni que hablar del nivel de pavadas que se leen. Todo democráticamente administrado por el Sr. Zuckerberg, por supuesto.

Como hubiera dicho Platón, la democracia, forma degenerada de la república, la mejor manera de acallar a quien quiere exponer ideas es rodearlo de imbéciles que gozan del mismo “tiraje”, todo al monótono color de FB, con la desventaja que algunos cuentan con largas horas de ocio, o celulares de U$S 1.000 para navegar desde sus oficinas…

Competencia que no me agrada, y encima, la mayoría son funcionarios, muchos de esos viven del Estado, pero, lo putean. Pedazos de mierdas.

Seguiré desde el blog, Tribuna, Urgente, Fines, y algún barrial, donde empecé

Gracias.

JLT