Cristina y el “Plan Piñera”

“EN RETIRADA”… O CÓMO GASTARSE LOS RECURSOS DEL SUCESOR

http://periodicotribuna.com.ar/15279-cristina-y-el-plan-pinera.html#.U5OVqnJ5OSo

Cristina y el “Plan Piñera”

En las afiebradas mentes kirchnero-cristinistas ha consolidado la “tesis” o “Plan Piñera” ó, de cómo dejarle el poder a un antagónico, pero inviable.

Las chances de perpetuarse en el poder de continuo se diluyeron, tanto desde lo político, como desde lo jurídico: es inviable dar algún “zarpazo” lego, o triquiñuela, dado que ya no hay plafón, no hay votos, pero tampoco hay unidad ni preponderancia política, ni se maneja “la calle”.

2013 fue el año en el cual el oficialismo no solo se dedicó a redefinirse y reagruparse como “comunión” política futura, léase, como sobrevivir a la imposibilidad de un candidato propio con chances. La idea de un “cristinismo” como etapa superior del kirchnerismo solo existe en las mentes de los sexagenarios y septuagenarios del grupo “carta abierta” cada día tanto más influyente, como alejado de la realidad.

Carta Abierta en realidad está más preocupada por el “sobre abierto” de su carta, o sea, que los fondos públicos dejen de afluír generosamente….

2014 ya se definió como el año del “ajuste económico para la supervivencia”. Esta no consiste en una homeóstasis político-social como analizan la mayoría de los periodistas comerciales de los medios masivos: el único interés oficialista es sobrevivir al desbarajuste político interno que produjo la expulsión del peronismo del gobierno, directa o indirecta, ya sea colocando a algunos en los márgenes del gobierno por obligación, y a otros colocándolo en el lugar de oposición por propio negocio…

En la lógica del neo-marxismo lacaudiano no hay una nacionalidad integrada, sino, un “nosotros” que deben derrotar a un “ellos” necesariamente. En consecuencia, la retirada se ejerce con la caza de brujas, por una parte y el manejo del Estado para el desfalco final.

Más planes, más jubilaciones regaladas, más “canje de deuda de medios” por propaganda oficialista (o sea, condonación de la deuda impositiva del “holding periodístico K”) Súmese a eso el blanqueo laboral fallido (pero, insistirán, pronto, con otro más amplio)

Mientras tanto, el jolgorio lo sigue pagando las retenciones del agro, el IVA extenuante del 21%, la presión en las sociedades grandes “para no repartir dividendos”, al comercio con aprietes tipo “precios cuidados” u otras sandeces de ese estilo, el impuesto a las ganancias de la 4ta categoría (impuesto a trabajar) La producción de bienes y servicios, léase, la llamada “economía real”, es la gran contribuidora económica del desfalco, la gran financiadora de la supervivencia, también económica, del mega grupo de choreo de los funcionarios y de punteros que se agenciaron negocios o “negocitos”.

Desde hace unas semanas, y esto continuará hasta el final, el gobierno y sus popes siguen convencidos que el bendito “yuyo” les permitirá seguir administrando la crisis por el ingreso de los dólares de los impuestos y las liquidaciones en los mercados externos. Creen que se puede “jugar” con un porcentaje de inflación administrado, y en consecuencia, seguir imprimiendo billetitos de $100, ya sea con el dibujo de Roca o de “La Tina” que no se parece en nada a Evita, de paso, es bueno decirlo. En esta macabra idea de las cosas, en donde La Patria y El Pueblo quedan relegados a solo esperar un nuevo estallido inevitable, explosivo o implosivo, ya veremos.

Esta cosa la saben muy bien tanto el eterno renunciante a la Presidencia del Banco Nación Argentina, que no concreta, nos referimos a Fábrega, como Axel Kicillof que este tipo de “cadenas” siempre se sueltan, y terminan en un ajuste brutal, lastimando, aún más, a la masa trabajadora o ya jubilada, al pequeño comerciante. Excluímos al ahorrista, categoría que parece haberse extinguido.

La otra cara: Macri

 

En el orden anterior de cosas, sigue el oficialismo nacional convencido de la idea piñerista, esto es, fogonear a Macri, Mauricio, un eterno indefinido que viró rápidamente de la idea PRO original de nutrirse de todas las fuerzas pensantes bajo el paraguas de La Gestión”,para colocarse él (Macri) en el “antiperonista número uno” a votar, esto es, generar un remolino de popularidad que arrastre a las expresiones menores, provinciales y al mismo FA-UNEN a dicho remolino.

Los principales aportantes de la falencia macrista, esto es el constante fracaso en el “armado” del interior del país (que sigue siendo el 60% de los votantes) lo suplantarían los generosos radicales, siempre dispuestos, ayer con De Narváez, hoy Macri, mañana, quién sabe.

Macri ha fracasado aún en la Provincia de Buenos Aires, lugar en donde es muy conocido y medianamente votado, pero, en lo que hace al armado partidario, cero y a “marzo” Parece que no es exclusividad de Carrió la expulsión de militantes y dirigentes, la puerta giratoria también comenzó a funcionar en propuesta republicana. De hecho el PRO bonaerense ha dejado de existir como persona política reconocida, un indicador del poco futuro de esa fuerza sostenida en una sola persona, y que quizá tuvo alguna repercusión hasta 2011, cuando aún no existían otras ofertas más potables, menos ultracapitalistas del “Tea Party” del boquense.

Por otra parte, la “colocación” de figuras deportivas, artísticas o farandulescas comienzan a hacer o rendir más daño que beneficio, comienzan a hacer quedar en ridículo al ex presidente de Boca Juniors, más que conseguirle votos. Ahí es donde aparece la “generosa” pero estéril electoralmente UCR, quien de la mano del siempre listo “Coty” colocará o rellenará los casilleros en las benditas (o malditas) listas sábanas que todos conocemos.

Nos aventuramos a pronosticar que la visión gorilística de Macri no solo fracasará, sino, que quien anda con malos socios, a males resultados llega. Recordemos cómo terminó el “colorado” Francisco de Narváez y los otros anteriores “socios” radicales. El recuerdo de los desastres gubernamentales del 89 y 2011 están muy frescos y no se ve ninguna renovación, al contrario, aparece los peores nombres, los eternos ya conocidos de las referidas debacles.

Solo basta observar una gestión capitalina en donde multiplico en solo 7 años el presupuesto por diez veces, respecto al que contó el anterior intendente, sino, que no se sabe que hace el Gobierno de la Ciudad, salvo bicisendas y propagandas amarillentas… El lector debería saber que por cada peso con el cual cuenta un intendente del Gran Buenos Aires, en el ámbito de la Ciudad se gastan 15… un verdadero escándalo, esto, si tomamos la relación habitante presupuesto se agiganta.

El problema de Scioli

 

Scioli resulta el candidato que deberá contrarrestar el salvavidas de plomo de tener el emblema oficialista, que le garantiza un “piso” del 20%, pero que a la vez le impide despegarse de ese piso.

La sociedad de sciolismo con el “cristinismo” cuenta con un obstáculo muy difícil de sortear: este exigirá la nómina completa de legisladores nacionales, lo cual pondrá a prueba la alianza: hay 30 nombres —al menos— al borde de ser “justiciables” en el plazo inmediato, por lo que la impunidad de “las bancas” será un lugar o grilla que el cristinismo exigirá a sangre y fuego.

Si el candidato no lo otorgara, el cristinismo presentará una lista propia, hundiendo definitivamente toda chance al ex motonauta quien hoy cuenta con alguna chance en la primera vuelta, casi seguramente derrotado en la segunda, pero, aún así, jugando.

Los cristinistas solo visualizarán un “apoyo formal” y lo nominarán a Scioli como “propio” si aquel asegura el total de los cargos de Diputados y Senadores que correspondan a “La Cámpora”, ello a fin de mantener cierto manejo o dique de contención en las Cámaras, pero, en especial para salvaguardar a aquellos que se encuentran en primera fila de tener que “recorrer Tribunales” muy asiduamente por sus desmanejos de la administración del Erario Público de estos años.

El sciolismo, por su parte, también ve con absoluto resquemor a sus “socios”. Los principales asesores de Scioli o fueron menemistas, o fueron macristas (el “cabezón” Pérez por ejemplo fue legislador de Macri, y es el principal asesor de Scioli desde hace muchos años), o fueron duhaldistas y están muy calientes de haber sido forreados durante años.

El “massaso” electoral, con casi el 45% de los votos en la Provinciade Buenos Aires, pero con más del 50% en el GBA, ha producido un movimiento estratégico de migración hacia el sanmartinense, hoy en Tigre, pero también en la “primera sección” y en toda la provincia. A Massa le basta con arreglar con los eventuales “partenaires” en cada distrito, cosa fácil porque todos buscarán un apoyo nacional, y quien mejor que el que ganó la última elección. El sciolismo esto lo sabe, por lo cual ha salido a gastar y retener todo lo que pueda. Por ejemplo, Scioli personalmente emprendió el mes pasado un raid por Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca asegurando su condición de extractivista (léase, vía libre a las mineras extranjeras que operan a “cielo abierto”) esto es, para “contener” en esos distritos que las dirigencias comiencen a ver a Massa como una realidad, como “lo que viene”, que es lo que se escucha en la jerga de la calle, hoy cada vez más.

Scioli sabe que es responsable de este final de ciclo, sabe que su candidatura exclusiva tiene un alto costo, que no lo midió suficientemente, sabe que los “idus de marzo”, para él, son inevitables: los procesos de migración o se hace formalmente (a cada minuto) o se harán en el minuto preciso, en el caso de los actuales funcionarios que hoy son funcionarios.

El peronismo, en concreto, será representado en 2015 por Massa, nadie duda de ello, produciendo el raro fenómeno paradojal que los futuros “residuales” serán los sciolistas y duhaldistas, y no los kirchneristas, que ya han emigrado con Cristina Elisabet Wilhelm viuda de Kirchner, hacia otras aguas ideológicas y doctrinarias más cercanas a la ideología marxista, chavista que profesan. Y terminarán reflotando el “Partido Auténtico”, sello que crearon los antiguos montoneros en 1975, y hasta se presentaron en una elección, en dicho año. Plata, no les va a faltar, generada en 3 períodos en donde el negocio fue el leimotiv de la gestión.

El problema de Scioli es su indefinición exasperante, que a estas alturas y tras la contratación del publicista James Carville, ex asesor de Bill Clinton, ya está más que confirmada, no nos queda ninguna duda de la inexistente ideología del mentado, su carrera seguirá en el discurso que nada dice, la política al estilo “yanqui”

Panoramas de una carrera, que recién se larga.

 

José Terenzio

 

 

Anuncios