“No se trata sólo de ganar, sino también de gobernar”

Desde el ´83 probamos distin tos modelos

Un radical honesto, pero incapaz;

Un peronista liberal, y chorro;

Un radical tonto, rodeado de chorros e incapaces;

Un peronista chorro, y pseudo-izquierdista…

¿Será la hora entre elegir entre un peronista honesto Vs. un radical honesto? ¿O entre Kirchner y Macri ya armaron la tramoya?

x Juan Gabriel Labaké -1-

En 2011 hay que terminar con la pesadilla K.

No hace falta gastar tiempo y tinta enumerando las “hazañas” de los K que tornan indispensable esa higiénica meta (además, ¡son tantas sus ”hazañas”…!).

Quizás sólo necesitemos citar la principal de ellas: han sembrado el odio convocando farisaicamente a fantasmas setentistas que ni ellos saben ahora como manejar, y nos han acorralado para que los argentinos nos enfrentemos en una lucha ciega, suicida y sin códigos,  como no la conocíamos desde 1983. Hoy estamos divididos maniquea y falsamente entre una “izquierda” trucha (ellos, los K) que ha engordado escandalosamente su bolsillo izquierdo y el derecho también, y el resto (nosotros, los que debemos aguantar a los K y su aparente autismo) que, por decreto oficial, somos todos de “derecha”.

En 2011, las urnas deben poner en caja a los K, nadie lo duda, pero no de cualquier manera, ni con cualquier proyecto y  candidato, porque de nada nos serviría salir de Guatemala para entrar en Guatemala (Guatepeor no hay).

Ante el derrumbe de los K, ya han comenzado a actuar los adelantados del gatopardismo reinante que, en realidad, sueñan despiertos y confunden sus deseos (o los de quienes mandan de verdad…) con la realidad.

Así, el diario LA NACIÓN, que es vocero de la “derecha” grata y funcional a los deseos y designios de EE.UU, ha puesto sus garbanzos en Macri para la presidencia de la Nación, y en  De Narváez para la gobernación de Buenos Aires, claro que con los votos del peronismo en ambos casos…

CLARÍN que, en cambio, es vocero de la “izquierda” grata y funcional a los deseos y designios de EE.UU (ambos son voceros del mismo palo, pero uno juega de “derecha” y el otro, de “izquierda”… ¡importante diferencia!), prepara sus armas para apoyar a Alfonsín o Cobos y/o Lilita y Biner, los cuales podrían ganar… si reciben un buen aporte de votos peronistas.

Perón solía decir que algunos políticos “extra-partidarios”, mientras a él lo mantenían exiliado en Madrid, le propusieron varias veces hacer una sociedad cuyo capital fuera una vaca y una gallina. “La vaca la debíamos poner nosotros, y la gallina ellos…”, remataba con su estilo socarrón. Hoy repiten la oferta con nosotros.

El problema es que, por lo que se ve, el peronismo tiene la vaca, pero dividida en dos medias res y, encima, las usa mal.

De esa forma, no cualquier candidato podrá librarnos de la pesadilla K.

Además, y esto es lo fundamental, luego de las elecciones del año próximo, el que gane tendrá que gobernar la Argentina de hoy, que es una nación destartalada moral, cultural, política y económicamente, con sus hijos enfrentados por rencores que se avivan en forma permanente desde la Casa Rosada.

No es poca cosa.

Mucho se ha dicho y escrito sobre que el peronismo es el único grupo político capaz de gobernar la Argentina.

Para sus detractores, ese fenómeno sucede porque si es oposición, el peronismo le hace la vida imposible a cualquier gobierno. Sin embargo, los hechos no parecen avalar ese criterio: el peronismo le apuntó los cañones a un gobierno, sólo cuando éste quiso destruirlo. Fue el caso de los gobiernos militares (siempre antiperonistas rabiosos, “gorilas”), el de Alfonsín en su primera etapa (cuando intentó aprobar una ley para destruir al sindicalismo),  de De la Rúa (cuando intentó destruir… al país).

Quizá pueda quejarse Alfonsín por la salvajada que sufrió a principios de 1989, a manos de Cavallo, quien, para perjudicarlo, aseguró a los acreedores externos que el siguiente gobierno (de Menem) desconocería cualquier acuerdo que firmaran con el presidente radical. Pero, afortunadamente, Cavallo no es peronista, aunque disfrutó y abusó a dos carrillos de sus lisonjas. Por otro lado, también usó sus voraces carrillos para aprovechar las lisonjas de la Alianza “centro-izquierdista” de radicales, frepasistas, socialistas, “progres”, etc., presidida por De la Rúa y Chacho Álvarez. De modo que el que tenga las manos limpias, que tire la primera piedra.

En cambio, para los propios, dicho fenómeno es la consecuencia directa y natural de representar, el peronismo, a la mayoría del pueblo argentino, Y ello, a su vez, es el resultado de haber sido, ese Movimiento y su fundador, los autores de la mayor y más profunda transformación, no sólo política, sino también y básicamente cultural, social y económica de la Argentina moderna. Honestamente, creo que Perón logró colocar a nuestro país en el contexto y en la problemática del siglo XX, cuando ya promediaba esa centuria y aún estábamos anclados en el XIX.

La vigencia del peronismo se explica sólo por dicha transformación profunda, estructural, que produjo entre 1945 y 1955. La Argentina de hoy es la modelada por Perón hace 65 años, aunque, desgraciadamente, cargada de deformaciones y lacras que la han desfigurado hasta hacerla casi irreconocible, caricaturesca.

Nadie puede gobernarla si no es el peronismo, con sus luces y sus sombras,  porque nadie la comprende, la interpreta y la representa como lo hace el peronismo: naturalmente. Por ello, cuando se degrada el país, se degrada el peronismo. Y viceversa. Ésa no es una verdad absoluta, un dogma imperecedero e inmodificable,  pero es un dato de la realidad, y lo seguirá siendo en los tiempos de la política.

De modo que, ante los comicios presidenciales de 2011, la lógica (además del corazón) indica que los esfuerzos hay dedicarlos a trabajar para que el candidato peronista sea el mejor posible, el más decente, capaz, serio y leal a nuestro pueblo y a nuestros ideales, habida cuenta de que el mejor proyecto fracasa si su conductor es un ególatra, un inservible, un corrupto, un irresponsable o un desleal.

En los últimos años, tropezamos dos veces con la misma piedra. Es suficiente.

Del Viso, 23 de julio de 2010.

Juan Gabriel Labaké

jglabake@telviso.com.ar

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2 comentarios

  1. el de Alfonsín en su primera etapa (cuando intentó aprobar una ley para destruir al SINDICALISMO: Dice el Dr. LABAKE….CORRECCION: La ley era para evitar el Monopolio Sindical. de los Moyano, los GORDO…los CUALQUIERA…………ellos no quieren competir con NADIE……..si eso es destruir el sindicalismo….las elecciones libres destruyen a la democracia……….30 / 40 años de mismo Secretario general en un Sindicato ??? me explica eso Dr LaBake ???? por decir un tema……concuerdo conque el Gobierno de la Alianza se cayo solo por su ineptitud………..

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