AZUL-CELESTE Y BLANCA, LA ENSEÑA QUE BELGRANO NOS LEGÓ (…y Mitre nos robó…)

Interesante reflexión del amigo Linares, en el día de la bandera que aparece desplazado por el fútbol.

Los origenes de la bandera y su significado son muy distintos a los pasados a la historia por los Mitre y otros miserables que se encargaron de aplanar todo significado popular y nacional, hasta, de los símbolos pátrios…

x demodirecta -1-

Supe trabajar en el año 1983, recién nombrado en la Biblioteca del Congreso de la Nación, en un proyecto de Ley del entonces diputado nacional por el PJ, Lorenzo Pepe. Era a propósito de una investigación del historiador Eduardo Astesano, comunista que había descubierto el pensamiento nacional, al peronismo, ya de grande, amigo de mi padre. Pepe era un dirigente gremial conocido de ambos, por ese motivo yo había entrado ahí, con una categoría muy baja que era casi la misma cuando renuncié seis años más tarde. Debo de ser el único argentino que ha renunciado a un cargo de esa índole. Habrá estadísticas.

Lo concreto del proyecto de Ley, nunca votado, era que los colores originales de la bandera creada por Manuel Belgrano, Padre de la Patria, junto con San Martín. Sí, nosotros tenemos tanta Patria que le sobran padres. En realidad creo que más bien le faltan hijos. Historia rara la de la Argentina. Porque tiene Fundadores que la soñaron libre y otros que la hicieron fatalmente colonial, dependiente. Al día de hoy la confusión ya es fenomenal, dantesca. Sigo, que los colores de la bandera no eran el celeste y el blanco. La bandera de Belgrano estaba inspirada en el azul celeste del manto de la Virgen. Manuel del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano era ferviente católico, muy devoto. No en el celeste del cielo, como nos enseñó el Billiken, de la mano de Mitre y Sarmiento.

El celeste que llevan hoy día en su camiseta los muchachos de la Selección, símil de la bandera, tiene que ver con la tradición rivadaviana, masónica, borbónica, pro británica, luego mitrista, la historia oficial a nuestros días, más allá de alguna comezón revisionista que nos ataca cada tanto. Es el color celeste de la Casa de Borbón, la tradición monárquica que desplazó a los Austrias e hizo de España el país chico que es hoy. Digamos que la historia argentina ha sido falsificada desde lo más elemental, como son los colores patrios. Tan es así que San Martín arma su formidable Ejército de los Andes en el Plumerillo y libera Chile y Perú con una bandera que no es la de Manuel Belgrano, negada y discutida por Rivadavia. No, lo hace con la suya propia. La del Ejército Libertador. Durante años la bandera de la Confederación de Juan Manuel de Rosas, cruza la azul-celeste y blanca con una cinta roja. Esa bandera planta batalla contra el agresor anglo-francés en la Vuelta de Obligado.

Pero bueno, nada. No es mi intención pretender dar una clase de historia, no es mi materia. No, para nada, quiero hablar dos líneas de los padres de esta patria que nos toca vivir hoy día. De esta patria hecha pedazos. Falsificada, simulada, mentida, vaciada, alienada, drogada, prostituida. Y de un hecho que pasa desapercibido porque el Mundial le pone a la gente la cabeza redonda y más vacía de lo habitual. Una historia que transcurre en un pueblo de Salta, Rosario de la Frontera, 30 mil habitantes. Es una historia de terror. Que salta a la luz en la crónica policial porque el mismo día, hace menos de una semana, se suicidan 3 adolescentes. En lo que va del año, ya son 7. En un pueblo chico, de 30 mil almas. Los argentinos no sabemos de qué color original es nuestra bandera. Menos, muchas veces, quiénes son nuestros padres. Y muchísimo menos, qué son los valores.

La educación progresista que supimos conseguir en estos últimos 30 años, caído el paradigma neo liberal pseudo católico, amasijado a su vez por los curitas del Tercer Mundo, -que ahora vienen a descubrir que Jesús no condenó la homosexualidad (sic), como si de eso se tratara el mensaje de Cristo, de “condenar” (¿dónde estudiaron Teología estos pibes, por Dios?)-; Jesús no condenó ni al Imperio Romano, y el derecho civil y político de las últimas décadas han habilitado a los chicos y chicas para ser mayores de edad a los 18 años, manejar autos y motos a los 16, y, con un proyecto de ley moderno y universal, para que voten a los 16 años, para “ampliar” la base de participación democrática. Por ahora tiene que votar a los 18.

Esa misma e injusta edad tiene el instructor de danza de la escuela de Comercio 5009, Nuestra Señora del Rosario. Coreógrafo de los ensayos de “Bailando por un diez”, el cual sería el responsable directo de la manipulación por computadoras y celulares de los adolescentes que se han suicidado, incitados por el juego “shocking game”, modalidad que en USA y Europa se ha cobrado 80 vidas, adobado con citas satánicas.

A esta altura del relato levantamos el teléfono y pedimos ayuda, da miedo. Pero no. La cortamos. Lo que vamos a preguntar es dónde están los padres, no las madres, de estos 7 ú 8 chicos que se han suicidado en un pueblito de Salta en el 2010. 3 en una semana. Inducidos a hacerlo por un chico como ellos, pocos años más grande, lindo, buen bailarín, seductor, con una locura y una avidez de poder muy de este mundo. Muy de la política. Muy argentino. Mandar a morir a pares es una tradición de la política argentina de los últimos 40 años. Decidir sobre el destino, la vida, la muerte, la suerte, el trabajo, el amor y la probable infelicidad es una tradición de la democracia argentina de los últimos 28 años.

No hay padres, amigos, la sociedad argentina es una sociedad sin Ley y sin padres. Los han hecho pedazos, los han reventado, los han humillado con la desocupación y la precariedad laboral, con la falta de vivienda propia y de crédito, con la destrucción del aparato productivo, con el alcohol y la falopa, con el puterío como modelo cultural, con la traición como una doble moral tolerada y nunca condenada, con el travestismo como una pauta alegre y desprejuiciada, con el clientelismo como una insana práctica política llevada a cabo por todos, con más menos éxito, a según el maneja mejor o peor de la caja política, con la maldición y la falacia de la Deuda Externa, con la masturbación mediática llevada al paroxismo, con la desinformación como norma, sea de los multimedios o de la señal pública, con la entrega de la riqueza nacional como subterfugio para tentar al inversor foráneo, con la malversación de la memoria y la persecución como paradigma, con la mentira hecha moneda de uso común, con el amor convertido en una transa de sexo y electrodomésticos, un poco cosa. Así se han hecho pedazos a los padres de la Argentina los últimos 50 años.

Estos pibes que hoy van y se suicidan porque desde su aburrimiento atroz, desde el sin sentido de unas vidas tanto o más vacías de las de sus quebrados padres, deciden ser famosos por 3 minutos, porque están en una lista y son manipulados hasta colgarse con una corbata “azul” de la viga del techo de chapa de su casa de ladrillo sapo, hablan a los gritos de una país hecho trizas. Que muestra con obscenidad su pasión por el sexo oral por un billete azul, de dos pesos, a como sea. Porque nada tiene sentido. La vida misma es un abismo. No hay futuro, no existe, no hay ahorro ni cultura del trabajo, presente sólo en los discursos demagógicos, ni mucho menos una escala de valores portable, para compartir, asequible. En el primer mundo el juego se practica con dos compañeros haciendo de asistentes, para el caso de que el ahorcamiento ocurra. Acá, como somos tan pobres, lo hacen sin ayuda.

De este burdel, de este carrusel macabro al cual nos quieren condenar los poderosos de turno, elenco estable de un peronismo que se recicla conforme las peores tradiciones de los zombies, alimentándose con seres vivientes, preferentemente jóvenes, sólo se pude salir a partir de la convocatoria de una épica, de una enorme aventura humana. De una epopeya del Espíritu.

No quiere terminar sin hacer referencia al caso emblemático de Gualeguaychu. Recuerdo, para ello, una nota que supe escribir entonces, titulada con un toque de poesía naïf “Barquitos de papel”, en homenaje a ese maestro que nos dio lecciones de arte y de vida, Joan Manuel Serrat, y las amenazas de guerra de los asambleístas de la ciudad entrerriana allá lejos, hace años, cuando parecía que iban a invadir el Uruguay llegado el caso. Entonces, hace más de 3 años, no existía este blog. Yo escribía y molestaba a mi listado de direcciones. Sobre todo a mis ex compañeros de la Asamblea de Mario Bravo y Córdoba. Quienes después me cruzaban en la calle y no me saludaban.

Por aquél entonces, les proponía a los compañeros-vecinos la Asamblea de Gualeguaychu que desistieran de su beligerancia y tuvieran sentido común. La idea era exactamente la misma que han votado. El monitoreo común. Pasaron 3 preciosos años, hicieron perder a los vecinos del Uruguay, gente de trabajo igual que ellos, comercios que del otro lado tuvieron que ir cerrando. Los quebraron. Se ganaron la antipatía de medio mundo. El aparato del PC, partido de cuadros que sobre vive a la caída del muro, hoy día no manipulado por el Kremlin pero sí por La Habana y Caracas, -siempre les escriben los guiones a los PC-, copó y de gran forma esa Asamblea, con una capacidad de mimesis que no posee el troskismo, que enseguida está basureando a los “burgueses”, a la gente común, por no haber leído los libros que mal leyeron ellos.

Copó Gualeguaychu como el resto de las asambleas “ambientales” que no son pocas. Con una gimnasia revolucionaria light, un ensayo general para discutir en Asamblea sólo temas puntuales referidos al ambientalismo. Nada más. Sin sacar los pies del plato. Sí, claro, con una rosca de militantes de la CTA, del Proyecto Sur, de los humanistas naranjas, de los vecinos a los que el discurso lábil de la ecología les cierra fácil. La crítica que les hacía y les hago a los vecinos de Gualeguaychu es puntual, histórica.

Durante la crisis del 2001, Concordia, a menos de 100 kilómetros de la capital del carnaval argentino (sic), sufría el 50% de desocupación. Sí, la mitad de los padres de ese pueblo de más de 150 mil habitantes no tenía trabajo. Las familias revolvían como perros la basura buscando comida. No recuerdo que haya habido una Asamblea en la capital del carnaval entonces, sí la había en Concordia, por eso días en que en todo el territorio había más de 350 asambleas. Mucho menos una expresión de solidaridad por quienes comían con suerte una vez al día tan cerca suyo.

Para mi el recurso natural no renovable más valiosos es el hombre, el padre de familia, y el impacto ambiental más odioso es el de la gente sin laburo. Eso es lo que me subleva, me repugna, me indigna. Nunca el humo de una chimenea, de una fábrica. Ahí están los combatientes de Gualeguaychu, después de romper la frontera durante 3 años, de llamar la atención con una modelo en bolas hasta en el encuentro del G-20. Los amenazaron con la cana y tiraron la toalla. Bien a lo PC. Dan pena. Dan vergüenza. Si la hubieran cortada antes, si no se hubieran dejado seducir por el poder político, con el cual franelearon de lo lindo, no olvidemos que la secretaria de medio ambiente, la desprolija y corrupta Picolotti, había sido elegido de su tropa demagógicamente por los K como un homenaje a su “lucha”, mucho menor hubiera sido el papelón de los asambleístas, que, dicho sea de paso, no eran más que 700 en una ciudad de 76 mil habitantes.

No, para nada, la propuesta del MAP no pasa por ahí. Nunca va a pretender ser un lugar común. Va a ir por todo. Por todos los padres. Incluso por Belgrano. Hay mucho padre de familia de muy mal humor que me va a acompañar en la patriada. Pero todavía falta para esa lucha. Faltan dos intensos y larguísimos años.

Sigo sin mirar el Mundial, ni un partido. Feliz de la vida. Cada vez estoy más convencido de lo sabio de mi decisión. Escribo como nunca. Sí, es verdad, había prometido no hacerlo en este medio. Pero bueno, me dejé tentar. Sé que no es tan grave. Los temas eran muchos. Preferí este. El de la British Petroleum, las empresas británicas que operan en Argentina, la historiografía metapolítica que ensayan los revisionistas K, desempolvando artículos de Ortega Peña y Duhalde, a propósito de los ingleses y la minería, obviando nada más ni nada menos que el secretario de derechos humanos de la Nación es funcional a un jefe político asociado con los ingleses en la explotación minera –no tiene límite la impunidad de los montos-; el paso de aviones de combate británicos sobre nuestro espacio aéreo, con escalas previas en Brasil y Chile; la especulación de una asambleísta kelper, 2500 son los kelpers, (los corremos con la Asamblea de Gualeguaychu dividida), insinuando que han pensado en pedir la cooperación del Brasil para la explotación petrolera en Malvinas –la presencia de las empresas británicas en sociedad con el Brasil en el sector petrolero son idénticas a las de la Argentina, más allá de que la empresa nacional del Brasil, Petrobras, es en un 51% del Estado, con alta participación de la British Petroleum-. O que el soldado argentino clase 1963, Gastón Pina, rosarino, de 47 años, un ferviente militante de la causa de los ex combatientes de Malvinas, muriera solo y abandonado; su muerte fue denunciada por los vecinos por el hedor de su cadáver, tenía tres días de fallecido. Vivía en una casa Fonavi del barrio Rucci que no contaba con ningún tipo de servicios. Son todos estos asuntos que he sintetizado a lo largo de demasiados notas. Quería hablar de los padres. De todos nosotros. La mayoría hechos pelota.

-1-

http://www.demodirecta.blogspot.com/

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2 comentarios

  1. Creia que el azul y Blanco era de la casa de los AUSTRIA (que Goberno España hasta los Borbones) y no de los BORBONES
    LA BANDERA DE AUSTRIA ES como la de ARGENTINA y varios paises de LATINOAMERICA ,

    • Hola, gracias por Vs. comentario.
      Fernando VII, en los retratos mas conocidos, tiene cruzada la banda celeste y blanca.
      Respecto del azul-celeste es la verdadera bandera, no solo de los andes, sino la de varias provincias (entre ellas las de las provincias firmantes del pacto federal)
      De ahí nace una discución: Federales rememoran la azul-celeste y la celeste y blanca lavada los mitristas
      Respecto de los paises centroamericanos creemos que se refiere a Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica (1840-1842) y hasta el Paraguay (solo en 1812) usaron la azul-celeste ó celeste y blanco. Existió tambien una bandera de las Provincias Unidas de Centro América (inspirada en la bandera de la Confederación Argentina y/o Provincias Unidas del Rio de la Plata y/o República Argentina)
      Todo esto pasa por la influencia de la revolución y emancipación ARgentina, y su epopeya, difundida no solo por la prensa sino tambien por las armas del Almirante Hipolito Bouchard, quien libero pueblos y llegó a hacer ondear el Pabellón Argentino durante varios dias (en nombre de la libertad, no de conquistador) en la mismísima California.

      Al respecto ver los siguientes sites:

      http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3lito_Bouchard

      http://www.taringa.net/posts/info/1678734/Banderas-Inspiradas-en-la-Bandera-Argentina.html

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