BICENTENARIO, CENTENARIO Y UN CASO QUE MUESTRA LO QUE NO FUIMOS: PABELLON ARGENTINO 1889-1910 SE OXIDA EN DESARMADEROS DE METALES…

CENTENARIO Y BICENTENARIO: REALIDADES DE LA TRAGEDIA Y FRACASO ARGENTINO

Corría la ante última década del siglo XIX y el “modelo” roquista se imponía triunfal sobre el modelo federal de los caudillos.

La Ciudad de Buenos Aires pasaba de 140.000 habitantes que huían de la fiebre amarilla (en 1870)  a 900.000 ha en 1890

Los ferrocarriles se empezaban a construir a lo largo de todo el país, que se integraba de la mano de la ideología expansionista de Roca a fuerza de sable, prebenda y violencia, pero con patagonia…

¿Bueno, malo? Es opinable

Había que tener casa en París y/o en Biarritz (para pasar el verano, vió?)

¿España? ¿Madrid? eso era LA EDAD MEDIA PARA LOS PORTEÑOS DUEÑOS DE LAS VACAS…

Las renovadas clases burguesas –socias locales del imperialismo Inglés– multiplicaban por decenas sus fortunas y construían las mansiones y avenidas en Buenos Aires, que hoy le mostramos a los turistas… Se “tiraba manteca al techo” si se era un “Fabían” (Anchorena)  o un Arana,  un dumás.

Entre tanto, el centenario de la Revolución Francesa (tan admirada por Liberales y Marxistas) cumplía 100 años y, por supuesto, la “copia americana” (Buenos Aires, esa niña delicada) no podía estar ausente.

Nace, entonces, un proyecto unico: el “Pabellón Argentino”: 1600 tonelas de acero, vitraux y arte que le mostraban al mundo lo que era (y/o podía llegar a ser) esta nueva nacion del sur de América, tan parecida a los Estados Unidos del Norte.

“Pabello Argentino” fue  un ejemplo del proyecto de una generación que ya no existe y que mas allá de la ideología de los tiempos que lo promovia, es la clave de como una nación movilizada es protagonista de su propio destino.

Sin una generación con tal movilización (sin distinción de ideologías ni chicanas baratas) no hay ese recurso humano capaz de hacer una nación diferente a esta que parece conforme con su actual postración…

LA TRISTE PEQUEÑEZ ARGENTINA ACTUAL

Aquí, una breve reseña de lo que “fue”, y de lo que ES, dado que este año se realizará el mega evento del comercio mundial en China, y no figuramos ni a placé.

Cabe recordar, tristemente, que en esta feria a realizar por los Chinos –Expo-Shangai– (uno de los motivos del viaje frustrado por el psicotismo Kirchnerista) EL 25 DE MAYO SE FESTEJARÁ LA INDEPENDENCIA (16 AÑOS) DE ERITREA

Nuestro país se tuvo que conformar con festejar ¡¡¡¡¡¡¡¡¡el 26/5!!!!!!…  y compartirlo con Corea…-2-

Por otra parte Brasil tendrá un centro de negocios, tipo pabellón naciona,l solo (monumental) y los paises de  Chile, México y Venezuela compartirán otro… Argentina NO FIGURA CON OBRA ALGUNA…

ASÍ ESTAMOS.

En un mundo en el que dejamos de figurar hace rato…

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x radiopasillo

¿Que Fue el Pabellón Argentino? -1-

Fue diseñado por el arquitecto francés Albert Ballú. Era un edificio construido en hierro y vidrio, totalmente desmontable, profusamente decorado y muy moderno.

Fue inaugurado el 25 de Mayo de 1889 y obtuvo el primer premio entre los pabellones de los países extranjeros. Tenía un peso de 1600 toneladas aproximadamente (entre el armazón, molduras, cerámicas y esculturas decorativas) y ocupaba un predio de 1600 m2 en el Campo de Marte, muy cerca de la “Torre Eiffel”. En el exterior, las cuatro fachadas estaban ornamentadas con escudos de cerámica polícroma, y en cada una de las esquinas se emplazaron grupos escultóricos, alegorías de “La Navegación” y “La Agricultura”. Poseía dos plantas, el interior contaba con, además de exquisitas decoraciones en mosaicos y porcelanas, numerosos vitrales de gran colorido y luminosidad, destacándose el que representaba a “La República Francesa recibiendo a la República Argentina”, obra de artistas locales. Todos los materiales utilizados fueron franceses (según directivas de la exposición), como así también los escultores y decoradores que participaron, aunque esta fue decisión de la nación.

La única ciudad argentina premiada en la exposición fue la ciudad de La Plata, a la cual se le otorgaron dos medallas doradas en las categorías “Ciudad del Futuro” y “Mejor realización construida”.

LA TRISTE HISTORIA, PISOTEAR EL PASADO Y RENUNCIAR AL FUTURO… HOY ESTA (EN PARTE, SEMIDESARMADO Y DESTRUIDO) EN UN DEPÓSITO TIRADO EN MATADEROS, EN LAS PUESRTAS DEL BICENTENARIO…

El Pabellón Argentino en la Exposición de Paris de 1889 fue una de las edificaciones más hermosas que alguna vez existieron en Buenos Aires, y ciertamente la más bella en ser demolida.

“Brilla un sol de oro allí por sobre los árboles y sobre los pabellones, y es el sol argentino, puesto en lo alto de la cúpula, blanca y azul como la bandera del país, que entre otras cuatro cúpulas corona, con grupos de estatuas en las esquinas del techo, el palacio de hierro dorado y cristales de color en que la patria del hombre nuevo de América convida al mundo lleno de asombro, a ver lo que puede hacer en pocos años un pueblo recién nacido que habla español, con la pasión por el trabajo y la libertad”

Esta breve descripción nos da una idea de la monumentalidad del pabellón, cuya construcción fue encargada por el presidente Juarez Celman al arquitecto francés Charles Ballu en 1886, y fué finalmente inaugurado en la Exposición Universal de Paris el 25 de mayo de 1889. Se ubicaba en un lugar de honor: junto a uno de los pies delanteros de la Torre Eiffel (construida también para dicha exposición).
El pabellón era de hierro colado y vidrio, adornado profusamente con estatuas y cúpulas. Tenía 1600 metros cuadrados y -innovación absoluta para la época- “mil lámparas eléctricas celestes, blancas, verdes y rojas”.

Asi describia el arquitecto Ballu a su obra: “La construcción del Pabellón es de las más sencillas. El programa impuesto era proponer un edificio desmontable y transportable a Buenos Aires, por lo cual el arquitecto ha establecido un armazón de hierro, cuyas diferentes partes han sido atornilladas ahora, para ser clavadas unas a otras invariablemente más tarde. Esta armadura de hierro, provista de adornos de fundición y de molduras donde quiera que la necesidad de colocar esculturas o de disponer partes salientes se ha dejado sentir, descansa sobre cimientos de piedra (…) y sótanos enlazados entre sí por medio de arcos de ladrillo.
En el exterior, las partes verticales que quedaban entre los nervios de hierro, se han rellenado con azulejos, mosaicos, porcelanas, revestimientos de vidrio, planos o formando ampollas salientes iluminadas de noche por la luz eléctrica, gres esmaltados, tierras cocidas y ladrillos barnizados.
La techumbre es de cobre para las partes cubiertas de las cúpulas, de zinc para los grandes tramos y de vidrio para los cimborrios y glorietas superiores”.

El edificio fue pintado de rojo inicialmente, pero el presidente Pellegrini ordenó que dicho color fuera reemplazado por dorado (imaginen lo que costaba la pintura dorada en esa época…).

Más descripciones de la monumentalidad del edificio:

“En cada una de las cuatro esquinas del Pabellón, se emplazaron grupos escultóricos de Louis Ernest Barrias, fundidos por Thiebaut, simbolizando “La navegación” y “La agricultura”, temas duplicados; en el frente, además de un enorme sol dorado coronando en lo alto la fachada, el portón principal estaba engalanado por otro grupo escultórico simbolizando a “La República Argentina”: obra de Jean Dominique Hugues, tenía como figura central a una joven mujer apoyada en una vaca con alegorías de la ganadería, la agricultura, la industria, el comercio e incluso el ferrocarril. A ambos lados, dos mosaicos venecianos repetían algunos de estos temas.
Las cuatro fachadas del Pabellón estaban también ornamentadas con grandes escudos argentinos realizados en cerámica policromada, sobre bocetos del escultor Dupuis. En el interior estaban presentes los retratos en vidrio coloreado de próceres argentinos como San Martín, Moreno, Belgrano, Rivadavia, Urquiza, Sarmiento y otras figuras representativas de la Argentina”

En su interior el pabellón contenía muestras del arte y la industria argentinas: cereales, maderas, lanas, cueros, mármoles, vinos, carnes congeladas, etc. junto con una gran maqueta de la ciudad de la plata, y fotografías de las “50 escuelas monumentales” que se habían construido en el país.

Una vez terminada la exposición, el magnífico pabellón fue desmontado y trasladado pieza por pieza a Buenos Aires, donde se lo volvió a ensamblar en 1893 en lo que hoy es la Plaza San Martín, frente a la calle Arenales. Tuvo varios usos (incluso se le agregaron dos alas del mismo estilo para ampliarlo) hasta que en 1910 se convirtió en el Museo Nacional de Bellas Artes, hasta 1933″

Su fin: “En 1932 comenzaron los trabajos de ensanche de la Plaza San Martín, demoliéndose las fincas ubicadas sobre la barranca, entre la calle Arenales y la Avenida del Libertador. En el transcurso de las obras, en 1934, el Pabellón fue desarmado nuevamente y los grupos escultóricos que lo integraban fueron dispersados por la ciudad. Por entonces, en pleno fervor modernizador, la demolición del Pabellón fue vendida en remate y por muchos años se perdió el rastro de la gran estructura metálica.”

Los últimos datos que se disponen del pabellón, son los siguientes: “en 1998 se pudo ubicar en un terreno del barrio e Mataderos un tramo de la estructura original, convertido en galpón de una herrería.”

LA LEY 2806 DE LA LEGISLATURA PORTEÑA, QUE NO SE CUMPLE:

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º- Declárese Patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a la estructura metálica y a las estatuas que comprendieran el Pabellón Argentino de la Exposición Universal de París de 1889.

Artículo 2º- El Poder Ejecutivo, a través de los organismos correspondientes, implementará los mecanismos correspondientes y necesarios para la recuperación y puesta en valor de la estructura y las estatuas mencionadas en el artículo 1º de la presente, con los recursos afectados a la aplicación de la Ley 1227.

Artículo 3º– El Poder Ejecutivo, a través de los organismos correspondientes, procederá a fijarles un destino definitivo dentro del espacio público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Artículo 4º- Comuníquese, etc.

FUNDAMENTOS

La recuperación de edificios que forman parte de nuestra historia contribuye a forjar la memoria, preservando las tradiciones y nuestro acervo cultural.

En virtud del hallazgo ocurrido en el barrio porteño de Mataderos-en lo que fuera el asiento de la “Fábrica Solana de Carros y Carruajes”- de una importante sección de la carpintería metálica correspondiente al Pabellón Argentino de la Exposición Universal de París de 1889, se considera de suma importancia para la preservación del patrimonio histórico y cultural de la Ciudad de Buenos Aires, la reconstrucción total o parcial del mismo.

En 1889, con motivo de los festejos por el centenario de la Revolución Francesa, Francia realiza la Exposición Universal de París, siendo el centro de atracción la torre Eiffel, inaugurada para esa ocasión.

El Pabellón Argentino fue obra del arquitecto francés Albert Ballu, nacido en París en 1849. Este destacado profesional fue autor, entre otras obras, de la Municipalidad de París (Hotel de Ville) junto al arquitecto Deperthes.

El Pabellón Argentino conjugaba la revolucionaria técnica de la carpintería metálica, con cerramientos de cerámicos, mosaicos y vidrios. Destaca su autor que “La construcción es de las más sencillas, se trata de un armazón de hierro cuyas diferentes partes han sido atornilladas unas a otras, lo que permite desarmarlo cuando se desee. Las partes que quedan entre los hierros se han rellenado con azulejos, mosaicos, porcelanas y vidrios planos o formando ampollas iluminadas de noche por luz eléctrica. La techumbre es de cinc para los grandes tramos, de vidrios azules y blancos para la gran cúpula y de cobre para las cuatro más pequeñas. Las cuatro esquinas se completan con grupos escultóricos en bronce de los escultores Barrias y Hugues.”

Con respecto a las esculturas, se encuentran ubicadas en distintos espacios públicos de la Ciudad de Buenos Aires. Se pueden mencionar las siguientes:

*La República Argentina: Se encontraba instalada en la fachada principal del edificio. Está simbolizada en una mujer joven apoyada en una vaca. A sus pies hay figuras masculinas, alegorías de la agricultura, la ganadería, la industria y el comercio. Actualmente está en las Escuelas Raggio, en el barrio de Núñez.

*La Agricultura: Son dos esculturas iguales. Una está en Avenida Cabildo y San Isidro (Núñez), y la otra en Avenida Riestra y Martiniano Leguizamón (Villa Lugano).

*La Navegación: También son dos grupos iguales. El primero está en Avenida de los Incas y Zapiola (Belgrano R) y el otro en la plaza Sud América, en las calles Guaminí, Itaquí, Piedrabuena y Fernández de la Cruz (Villa Riachuelo).

Estos cuatro últimos grupos, fundidos en bronce, son los que ocupaban cada una de las esquinas del Pabellón.

Ubicado al pie de la Torre Eiffel, el Pabellón Argentino, fue inaugurado el 25 de mayo de 1889 con la presencia del Presidente francés Sadi Carnot y del vicepresidente argentino Carlos Pellegrini, siendo escenario de la exposición de productos agrícola-ganaderos del país.

Desarmado y trasladado a Buenos Aires por empeño del Sr. Francisco Seeber -propietario de la Empresa Las Catalinas- fue reconstruido en un baldío frente a la entonces modesta Plaza San Martín, siendo utilizado para distintas exhibiciones.

El Pabellón ha sido sede de la Exposición Internacional de Arte del Centenario de 1910, y del Museo Nacional de Bellas Artes.

En 1933, el Pabellón que había despertado tantas polémicas fue desmantelado, siendo olvidado en algún corralón municipal. Se salvaron cinco grupos escultóricos, que ornamentaban el exterior, y que fueron emplazados en distintos barrios de la ciudad. Se sabe también que varios elementos de la espectacular estructura se enterraron en Palermo junto a unos galpones del Gobierno de la Ciudad.

Finalmente, una buena parte de la estructura metálica fue adquirida por un vecino de la ciudad, Don Isidro Solanas, quien falleciera en 1997. Aquella estructura fue destinada para la instalación –en el barrio de Mataderos- de lo que fuera la “Fábrica Solana de Carros y Carruajes”. Sus hijos actualmente la conservan, conscientes de su valor histórico y cultural.

La estructura tiene un triple valor histórico: es contemporánea de la Torre Eiffel; en 1910 fue sede en Buenos Aires de la Exposición Internacional de Arte del Centenario, y fue sede del Museo de Bellas Artes.

Por último, se mencionan dos importantes circunstancias que fundamentan su recuperación por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: la proximidad del Bicentenario y la conexión que siempre tuvo el Pabellón Argentino a esta Ciudad.

Por todo lo expuesto, solicito la sanción del presente Proyecto de Ley.

-1-

http://es.wikipedia.org/wiki/Exposici%C3%B3n_Universal_de_Par%C3%ADs_%281889%29

-2-

http://www.clarin.com/diario/2010/01/24/elpais/p-02126061.htm

Otros sites de investigación:

http://www.clubdelprogreso.com/index.php?sec=04_05&sid=44&id=2788

http://www.skyscrapercity.com/archive/index.php/t-256358.html

http://www.bbk.ac.uk/ibamuseum/texts/FernandezBravo02.htm

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5 comentarios

  1. Hay que recuperar esta valiosa obra de arte y tratar de rearmarla

  2. Hay que recuperar esta estructura

  3. El titulo es una hijadeputes!

    • Gracias por tu comentario.
      Te pedimos no insultos en el futuro, si podes explicar tu comentario, sería menos impune
      Un insulto seguido de “nada” es solo impunidad
      Gracias

  4. Qué pasó con este proyecto de ley?

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