¿LA BACTERIA L. CASEI, ES BENEFICIOSA? ¿Y LAS CONTRADICCIONES?

Nos llegó un informe de la Asociación Argentina de Administración Pública (www.adminpublica.org.ar) sobre el tema de la adición de bacterias a los yogures (no sabemos de medicina, pero nos preocupa)

Parece que no es inocuo

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x  (www.adminpublica.org.ar) y/o

http://www.diputados.gov.arACTIMEL provee al organismo una bacteria llamada L.CASEI. Esta sustancia es generada normalmente por el 98% de los organismos, pero cuando se le suministra externamente por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarla y paulatinamente ‘olvida’ que debe hacerlo y cómo hacerlo, sobre todo en personas menores a 14 años. En realidad, surgió como un medicamento para esas pocas personas que no lo elaboraban, pero ese universo era tan pequeño que el medicamento resultó no rentable; para hacerlo rentable se vendió su patente a empresas alimenticias.

Secretaría de Salud obligó a ACTIMEL (La Serenísima) a indicar en su publicidad que el producto no debe consumirse por un tiempo prolongado; y cumplieron, pero en una forma tan sutil que ningún consumidor lo percibe ( p.ej. ‘desafío actimel: consúmalo durante 14 días’ o ‘haga de agosto su actimel’).
Si una madre decide completar la dieta con ACTIMEL, no percibe ningún aviso sobre su inconveniencia y no ve que puede estar haciendo un daño importante a futuro a causa de las manipulaciones publicitarias para impulsar los negocios.

Esta situación generó el siguiente PROYECTO DE LEY del diputado nacional RAUL PATRICIO SOLANAS (PJ – Entre Ríos) el cual puede ser consultado en la página de la Cámara de Diputados de la Nación:

http://www.diputados.gov.ar) : o

http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=1405-D-2007

Iniciado: Diputados Expediente: 1405-D-2007″


Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Nº de Expediente
1405-D-2007
Trámite Parlamentario
027 (11/04/2007)
Sumario
BACTERIA “L CASEI DEFENSIS”: OBLIGATORIEDAD DE INCLUIR UNA LEYENDA EN PRODUCTOS ALIMENTICIOS DE CONSUMO HUMANO, ADVIRTIENDO SUS CONTRAINDICACIONES.
Firmantes
SOLANAS, RAUL PATRICIO.
Giro a Comisiones
ACCION SOCIAL Y SALUD PUBLICA; DEFENSA DEL CONSUMIDOR.

El Senado y Cámara de Diputados,…

INCLUSION EN LOS PROSPECTOS DE UNA LEYENDA ADVIRTIENDO LAS CONTRAINDICACIONES EN PRODUCTOS ALIMENTICIOS QUE CONTENGAN LA BACTERIA L CASEI DEFENSIS

Artículo 1°: Será obligatorio indicar en todos los productos alimenticios, sustancias alimenticias y bebidas destinadas al consumo humano que contengan la bacteria L Casei Defensis lo siguiente:

a) Leyenda sobre contraindicaciones, efectos secundarios y advertencias que contenga el producto;

b) Dosis recomendadas;

c) Certificación de organismos públicos de regulación.

Art. 2°: La leyenda referida al artículo anterior deberá ser clara y visible para el consumidor.

Art. 3°: Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

El proyecto de ley que se somete a la consideración del Honorable Congreso de la Nación tiene por finalidad incorporar en los prospectos de los productos alimenticios, sustancias alimenticias y bebidas destinadas al consumo humano que contengan la bacteria L Casei Defensis una leyenda que indique las contraindicaciones, efectos secundarios y/o adversos del mismo en el consumo diario, continuo, y/o prolongado; pero de una manera clara y fácil de ser visible.

Dicha finalidad se basa en la necesidad de proteger los derechos de los consumidores, establecidos en nuestra Constitución Nacional y garantizar el acceso a la información, principalmente en productos que son consumidos como complementos de la capacidad de defensa inmunológica.

L casei defensis es una bacteria perteneciente al grupo de los lactobacilos o Lactobacillus que se puede encontrar espontáneamente en los alimentos de origen lácteo y viviendo en simbiosis -asociación- con el resto de bacterias habituales del intestino humano. Se caracterizan por formar ácido láctico como producto principal de la fermentación de los azúcares dando lugar a yogur a partir de la leche y otros productos comestibles como los quesos.

Es considerable destacar que diversos estudios realizados han confirmado que en el intestino humano, la L casei defensis ha demostrado que puede reducir la incidencia y disminuir la duración de ciertos tipos de diarrea de origen infeccioso ejerciendo un papel protector sobre la flora intestinal normal lo que condiciona a su vez un mejor funcionamiento de las células que conforman las paredes intestinales. También, han demostrado mejorar algunos de los parámetros – medidas de valoración- del sistema inmunológico -defensivo- intestinal local. En concreto, las bacterias del género Lactobacillus se distinguen por su capacidad de atravesar en gran número la barrera gástrica y sobrevivir durante el tránsito intestinal, lo que permite desarrollar sus efectos beneficiosos en el intestino. Entre dichos efectos beneficiosos de los Lactobacillus destaca el mantenimiento de la flora intestinal, la modulación de la renovación celular a nivel del epitelio intestinal, la contribución a la conservación del equilibrio del sistema inmunológico.

Sin embargo, no hay pruebas de que estos resultados puedan ser extrapolables al sistema inmunológico general. Es decir, actualmente no se puede afirmar que la presencia de esta bacteria en el intestino nos pueda proteger frente a una infección sistémica como pudiera ser, por ejemplo, una gripe. Incluso se ha descubierto que esta bacteria es generada normalmente por el 98% de los organismos, pero cuando se le suministra externamente por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarla y paulatinamente “olvida” que debe hacerlo y cómo hacerlo, sobre todo en personas menores a 14 años. En realidad, surgió como un medicamento para esas pocas personas que no lo elaboraban, pero ese universo era tan pequeño que el medicamento resultó no rentable; y para hacerlo rentable se vendió su patente a empresas alimenticias. Además, existen varios trabajos de experimentación en animales y humanos que han demostrado que el consumo de ciertos probióticos y prebióticos, como esta bacteria disminuye el nivel de colesterol en sangre, sin embargo, aunque se han sugerido posibles mecanismos, ninguno se ha verificado.

En consecuencia, el Gobierno Nacional a través de la Secretaría de Salud obligó a la Empresa Láctea “La Serenísima” a indicar en su publicidad que el producto no debe consumirse por un tiempo prolongado; y cumplieron, pero en una forma tan sutil que ningún consumidor lo percibe (por ejemplo “desafío actimel: consúmalo durante 14 días” o “haga de agosto su actimel”). Es decir que si una madre decide completar la dieta con cualquier producto alimenticio que contenga la bacteria L Casei Defensis, no percibe ningún aviso sobre su inconveniencia y no ve que puede estar haciendo un daño importante a futuro a causa de las manipulaciones publicitarias para impulsar los negocios; y tampoco se le informa a esa madre que al hijo le está suministrando un medicamento.

Es por ello, que consideramos fundamental que mediante una Ley se obligue a todas las empresas alimentarías a indicar en sus productos estos efectos colaterales para que la población sea quién decida consumir o no dicho producto, y se evite ser engañada mediante avisos publicitarios. Se trata de proteger y ejercitar uno de los principios básico del Estado que es garantizar la salud de su pueblo mediante acciones concretar e intervención directa.

Por las razones aludidas solicito de mis pares, la aprobación del presente proyecto de ley.-

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5 comentarios

  1. Soy Ingeniera en Alimentos y quería opinar acerca del proyecto de ley 1405-D-2007 “BACTERIA “L CASEI DEFENSIS”: OBLIGATORIEDAD DE INCLUIR UNA LEYENDA EN PRODUCTOS ALIMENTICIOS DE CONSUMO HUMANO, ADVIRTIENDO SUS CONTRAINDICACIONES”

    Para acceder al proyecto de ley 1405-D-2007: http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=1405-D-2007

    En primer lugar, quiero aclarar que esto no pretende ser una defensa o un ataque al producto ACTIMEL en sí mismo, ni de los recursos publicitarios utilizados por la empresa elaboradora.

    Un alimento que provee L. Casei Defensis se conoce como alimento funcional, hacia el final de este comentario hay información acerca de este tipo de alimentos.
    Lo importante es que ningún organismo elabora bacterias, es decir, no las genera, simplemente éstas se hospedan en nuestro intestino, su incorporación
    es siempre externa. La forma externa de incorporarlo podría ser a través de un alimento (ej. ACTIMEL). Hay otros alimentos que proveen este tipo de bacterias YAKULT, ACTIVIA, SANCOR BIO, etc.

    Todos alimentos son aprobados por las autoridades sanitarias competentes en el lugar donde está instalada la planta elaboradora. De ninguna manera podemos considerar que los alimentos a los que se refiere el proyecto de ley 1405-D-2007, son medicamentos, de ser así la autoridad sanitaria interviniente no le hubiera otorgado un RNPA (Registro Nacional de Producto Alimenticio).

    Entendiendo que la intención del proyecto de ley 1405-D-2007es “frenar” la publicidad de cierta manera “engañosa” de los “mágicos” efectos de estos alimentos;
    este control sobre la información sobre los alimentos difundida en cualquier medio de comunicación está contemplado en la Disposición 4980/2005 de la
    Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). En mi opinión lo que actualmente ocurre es que no se aplica con el correspondiente rigor esta disposición.

    ALIMENTOS FUNCIONALES:
    El colon es uno de los órganos metabólicamente más activos del cuerpo
    humano, y juega un papel muy importante en la nutrición y en la salud.
    Dentro los distintos componentes de la microflora colónica se encuentran
    algunas bacterias (bifidobacterias y lactobacilos) que impiden el
    crecimiento de bacterias nocivas para la salud humana y, por ello, en la
    actualidad hay un gran interés en mejorar el desarrollo de las bacterias
    benéficas disminuyendo, así, el crecimiento de las potencialmente patógenas.
    NINGÚN ORGANISMO ELABORA BACTERIAS, ES DECIR, NO LAS GENERA, SIMPLEMENTE
    ÉSTAS SE HOSPEDAN EN NUESTRO INTESTINO. SU INCORPORACIÓN ES SIEMPRE EXTERNA.
    Durante la vida intrauterina, la luz intestinal permanece estéril pero la
    colonización comienza inmediatamente luego del nacimiento y alcanza una
    estabilidad duradera hacia el primer año de vida. Dicha estabilidad puede
    ser alterada durante episodios de infecciones intestinales, tratamientos
    antibióticos, inmunodeficiencias transitorias o crónicas y en la vejez. La
    flora intestinal está siempre activa y se renueva aproximadamente cada 48
    horas. Un factor externo que incide en la composición de la flora es la
    dieta y esto es particularmente evidente durante la lactancia.
    Existen 3 estrategias alimentarias que promueven el mantenimiento de un
    equilibrio mas saludable de la microflora intestinal, consistentes en la
    alteración beneficiosa de su composición, mediante el incremento de las
    cantidades de bifidobacterias, de lactobacilos o de ambos basadas en la
    utilización de prebióticos, probióticos y simbióticos.
    Los probióticos son microorganismos vivos reconocidos como habitantes
    normales del intestino humano que, al ser ingeridos, potencian las
    propiedades de la flora intestinal y contribuyen a mejorar la salud. Las
    bacterias probióticas suelen vehiculizarse a través de los lácteos,
    específicamente mediante las leches fermentadas y los yogures rotulados con
    “probio”, “GG” y “biopuritas”. La FDA los reconoce como ingredientes seguros
    para los cuales no es necesario establecer limites máximos permitidos en
    alimentos.
    Los prebióticos son ingredientes alimentarios (hidratos de carbono no
    digeribles) que poseen un efecto favorable sobre la flora intestinal ya que
    estimulan selectivamente el crecimiento de bacterias benéficas.
    Los simbióticos son la combinación de pre y probióticos.
    Tanto los prebióticos como los probióticos son considerados alimentos
    funcionales, y se definen, como aquellos alimentos que contienen un
    componente, sea o no un nutriente, que afecta una o varias funciones del
    organismo en forma específica y positiva, promoviendo un efecto fisiológico
    que va más allá de su valor nutritivo tradicional. La función de los mismos
    es mantener o mejorar el estado de salud y bienestar y reducir el riesgo de
    padecer enfermedades.

  2. El 19/03/08 la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) informó acerca de productos que contienen lactobacillus casei

    En referencia a notas periodísticas aparecidas en el día de la fecha referidas a la inquietud surgida por parte del Defensor del pueblo de la Provincia de Formosa sobre el supuesto efecto nocivo de productos que contienen lactobacillus casei, la ANMAT informa:
    1. No existe ninguna prueba científica que avale la afirmación de que el Lactobacillus Casei sea nocivo para la salud. Por el contrario, existe frondosa literatura científica que sostiene que es benéfico. En ese sentido, la ANMAT oportunamente ha publicado en su página Web información al respecto http://www.anmat.gov.ar/consumidores/alimentos/Alimentos_Funcionales_Probioticos.pdf
    2. Además de la opinión de sus propios especialistas, esta Administración ha consultado al Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA-CONICET), que es el principal Instituto de Investigación en esta área en el país. Cabe aclarar que no existe ninguna hormona en ningún ser viviente que produzca bacterias, por lo cual es absolutamente imposible que la ingesta de un alimento conteniendo una bacteria inhiba una supuesta hormona capaz de producir “naturalmente” esa bacteria en el organismo humano. Para mayor información puede consultarse la página Web de CERELA http://www.cerela.org.ar
    3. Los productos aludidos se encuentran todos aprobados para la comercialización por las autoridades jurisdiccionales competentes.
    4. El Lactobacilo Casei y otros lactobacilos, forman parte de un gran número de productos lácteos y otros alimentos.
    5. Las objeciones de la ANMAT para las marcas ACTIMEL y ACTIVIA están relacionadas con las formas publicitarias que adoptan las empresas elaboradoras de esos productos, ya que – a entender de este Organismo- no se ajustan adecuadamente a las normas del Código Alimentario Argentino (CAA).
    6. En relación al punto anterior –publicidad de alimentos-, las actuales autoridades de la ANMAT están revisando las disposiciones vigentes a fin de introducir modificaciones que eviten ambigüedades en la interpretación de las normas y permitan cumplir cabalmente con el espíritu de CAA.

  3. Para mantener una buena flora intestinal opto por el yogurt normal.

  4. Siempre es bueno estar informado, pero también es bueno no quedarse sólo con una versión de lo que sucede, para ello sugiero investigar un poco más y publicar algún otro documento que ratifique lo indicado o lo desmienta, con ello nos permitirá hacernos una idea más real de lo que en realidad podría o no afectarnos dicha bacteria y su adicción.

    Saludos,

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